“Altísimos
niveles de producción en forrajeras perennes implantadas”
10
de noviembre de 2025.-
Las precipitaciones
ocurridas (y muy mal distribuidas) en las últimas campañas en el Oeste
Bonaerense, han marcado (para bien o para mal) el ritmo en la implantación de
pasturas perennes y por consiguiente la conformación de la cadena forrajera, sumados
además los verdeos de invierno y/o verano, fundamentales para la producción
ganadera y los tambos que aún resisten en la zona. Conocemos los beneficios de
las forrajeras templadas en cuanto a lo productivo, con el aporte de estabilidad
a los sistemas ganaderos, sin menospreciar que el área venía decayendo, principalmente
por mala relación insumo/producto, y con precipitaciones muy erráticas, varias
campañas de lluvias por debajo de lo normal.
Esto no solo es bueno,
para el productor y lograr reacomodar lotes que sufrieron mucho por la sequía
2022/23, sino para mejorar su cadena forrajera, y así mitigar adversidades
climáticas, y minimizar costos por cada animal logrado, evitando de esa forma basarse
en verdeos anuales, que son necesarios muchas veces, pero de un costo muy
elevado por el tiempo que duran.
Las precipitaciones caídas
desde inicio del otoño en Carlos Tejedor (O. de Buenos Aires), y que no han
cesado al momento, con 271 mm más que el año promedio, hizo que los lotes de
pasturas tanto de campo natural como de los lotes implantados, hayan logrado
datos productivos muy elevados, tanto que hubo un gran sobrante de forraje en
la mayoría de los campos ganaderos (no siempre bien aprovechados). Ver foto 1.
Claro que esos excesos
de lluvias en muchos lotes dejaron agua en superficie y por un tiempo
prolongado, eso afecta el futuro de la pastura, no son todas ganadas, cuando se
dice “productivas” nos referimos a las medias lomas y lomas en nuestro caso.
Distintos lotes evaluados durante septiembre último; cortes puntuales
(no acumulados del año) lote de festuca con lotus corniculatus y tréboles
aportaron 2.500 MS/ha, y caso de alfalfa con festuca y cebadilla de 3.400 kg
MS/ha.

Foto
1. Izq.: festuca y lotus c. pasados, por sobrante. Der.: alfalfa y festuca
pastoreada

Gran
exploración del perfil de suelo de alfalfa (de 3° año en producción).
También revisar los distintos lotes es importante no sólo al 1° año de
implantación, sino durante el ciclo en producción, monitorear posible presencia
de insectos, malezas y lo que desde “la chata no se ve”. No dejar de lado
analizar suelo por posibles ajustes de fertilización, en nuestro caso muy
necesario para buscar buenos rendimientos.
Siempre el monitoreo
nos alerta, en este caso vemos un lote de festuca y lotus corniculatus, la
gramínea muy pasada con pérdida importante de la calidad, llegar a tiempo y
evaluar corte para rollos, o ingresar antes con el rodeo para que no suceda, y evitar
sacrificar calidad del forraje y persistencia de la pastura en cuestión. Ver foto
2.

Foto
2. Rodeo en servicio, pastura muy pasada.
Dicho monitoreo y con
el asesoramiento adecuado nos prepara para llegar a tiempo, y no tengamos
sorpresas. Todo lo realizado es muy caro, y que salga mal es más caro aún. Además,
con mayor ganadería en el sistema, es más posibilidad de trabajo genuino, por
eso decimos fundamental lograr más y mejores pasturas implantadas.
Carlos Tejedor
AgroIndustrial.
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