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Aniversario del INTA

  Aniversario del INTA   13 de agosto de 2026.-   Todos los  13 de agosto, Argentina  celebra al personal del  Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)  en el “ Día del Trabajador del INTA “. La fecha propuesta fue una iniciativa de la  Asociación del Personal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (APINTA),  que tiene como fin destacar la dedicación, el compromiso y el esfuerzo del personal del organismo. La elección del 13 de agosto tiene que ver con que un día así, pero de  1966 nació APINTA en Entre Ríos . En ese momento, sus seccionales fundadoras fueron  Concordia, Concepción del Uruguay y Paraná, pero en 1971 se estableció que tuviera ámbito nacional  y se constituyó su sede central en Capital Federal. La esencia del INTA: es un organismo estatal dependiente de la actual Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. Fue creado en 1956 y desde entonces...

Las dos caras del interior: las localidades que vuelven a crecer y las que buscan resistir al olvido

Las dos caras del interior: las localidades que vuelven a crecer y las que buscan resistir al olvido

 16 de julio de 2026.-

Familias que buscan otro ritmo de vida, jóvenes que regresan a sus lugares de origen y profesionales que trabajan de forma remota. En distintos puntos del país, ciudades y localidades del interior vuelven a ser vistas como espacios donde construir proyectos de vida, fortalecer los vínculos comunitarios y proyectar el futuro.

 

 Vías en situación de abandono ramal Timote-Roberts (foto propia del blog).

Durante décadas, el camino parecía siempre el mismo: estudiar, crecer y mudarse a las grandes ciudades. Sin embargo, en distintos puntos de Argentina esa costumbre está cambiando. Cada vez más personas eligen instalarse en el interior atraídas por una mejor calidad de vida, el contacto con la naturaleza y la posibilidad de formar parte de una comunidad más cercana. Hoy en día, el trabajo remoto abrió un abanico de nuevas opciones y permitió que muchas familias piensen otra vez dónde quieren vivir. Esta modalidad laboral transformó lo que antes se veía como una desventaja —estar lejos de los grandes centros urbanos— en una verdadera oportunidad para trabajar desde cualquier rincón del mapa.

La elección tiene que ver, sobre todo, con el ritmo del día a día. Encontrarse en el club, participar en las instituciones locales, cruzarse en la escuela o compartir una fiesta popular forman parte de una rutina compartida que todavía se conserva en el interior.

Los datos acompañan esta realidad. Un estudio de la Fundación COLSECOR realizado en 2024 mostró que la gente que vive en el interior está más conforme con su calidad de vida que la que vive en las grandes ciudades. La seguridad, los lazos sociales y la vida en familia son las cosas que mejor puntúan.

Pero este fenómeno convive con otra cara de la moneda. En la provincia de La Pampa, por ejemplo, todavía se ven las huellas del abandono del campo. Pueblos como Naicó o Cuchillo-Có tienen casas vacías que recuerdan los años en que todos se iban a las grandes ciudades. El futuro del interior argentino se juega hoy en ese equilibrio: entre los lugares que logran crecer y aquellos que todavía pelean por no desaparecer.

¿Qué hace que una persona decida quedarse, volver o mudarse al interior? La respuesta no es una sola. Según un estudio del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), para que las personas decidan quedarse se necesitan bases firmes: conectividad, educación, salud, y oportunidades de trabajo —entre otras. Sin estos servicios básicos, las ganas de quedarse no alcanzan. Pero cuando el pueblo ofrece estas herramientas, se suman otros factores que no se compran con dinero, como el sentido de pertenencia, los lazos del día a día y la sensación de tirar todos para el mismo lado.

A la par de este crecimiento, hay una vuelta a lo casero y a lo tradicional. El pan amasado en casa, las conservas, las huertas familiares y los secretos de cocina que pasan de abuelos a nietos vuelven a ser importantes. No es una moda pasajera; es una forma de recuperar el valor del encuentro y de compartir el tiempo sin apuro. También crece el turismo rural: las ferias, las fiestas del pueblo, las visitas a establecimientos rurales y los almacenes de ramos generales atraen a personas que buscan conectar con nuestras raíces.

Para quienes crecimos rodeados de campo, este cambio se nota a simple vista. Nací en Trenque Lauquen y crecí entre tranqueras; por eso veo esta transformación de una manera muy especial. Lo noto en las instituciones del pueblo que siguen uniendo a los vecinos y en la cantidad de conocidos que deciden regresar al lugar donde nacieron. En tiempos donde todo va demasiado rápido, estas comunidades vuelven a ofrecer algo que hoy es difícil de encontrar: una vida más pausada y un espacio propio.

 Frase destacada:

"Entre el crecimiento de algunas comunidades y la lucha de otras por mantenerse vivas, el interior argentino vuelve a ocupar un lugar central en el debate sobre el desarrollo y el arraigo".

 

Por Agustina Cobo

Periodista y Coach Educativo

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