Maíz
y el desafío de un año niño
20
de septiembre de 2026.-
Cada campaña agrícola es
un esperanzador arranque, porque en juego está el capital y numerosas familias
detrás de las empresas muchas de ellas pymes, con muchos colaboradores directos
e indirectos, con actividad generada en los pueblos y ciudades del interior, y
nuestro Carlos Tejedor no escapa a esa realidad agropecuaria y agroindustrial.
Hace varios meses atrás
nos asustaban con el pronóstico alto de que suceda un evento Niño (exceso
de lluvias), hoy a mediados de
septiembre y en fecha de inicio de siembra de maíz, se estarían necesitando
30-40 mm para arrancar de forma adecuada la campaña, ya que en superficie se ha
secado, en niveles profundos y con napa cerca hay humedad para más avanzada la
campaña (claro que eso depende de los ambientes y de cómo se haya manejado el
barbecho), un dato aproximado es que el 60% del cultivo de maíz de realiza
temprano y el resto como tardío o cultivo de 2° (sobre trigo o cebada).

Maíz en inicio de cosecha
(campaña pasada), en Carlos Tejedor.
El informe se realizó
con datos obtenidos desde Estimaciones Agrícolas de la Secretaría de
Agricultura de la Nación (Sagyp), aclaramos que como el sistema no tiene
cargado aún datos de siembra y producción de la campaña 2025/26 se estimó en
base a nuestra experiencia en zona, con un área de siembra de 40.000 hectáreas,
320.000 toneladas de producción del cereal, y un rinde promedio récord de 8,0
tn/ha.
Similar situación para
campaña 2026/27 (actual), donde se estima área de siembra de 45.000 hectáreas,
una producción de 369.000 toneladas, y 8.2 tn/ha de rinde promedio, estando
entre los más altos de la serie. Claro números pensados en que el clima “niño acompañe”
y no nos juegue una mala pasada (ver gráfico 1).

Gráfico 1. Área de
siembra y producción de maíz en distrito de Carlos Tejedor (serie 2013-2026).
Dato a tener en cuenta
para el productor, presencia en zona de la Chicharrita del maíz (Dalbulus
Maidis), se ha colocado en zona una trampa manejada por técnicos relacionados
al INTA Pehuajó, y que aportan quincenalmente información muy útil y local. A
nivel nacional en la región maicera hay más de 300 trampas instaladas, con el
objetivo de proporcionar una herramienta de alerta temprana y seguimiento
poblacional de la chicharrita del maíz, vector del complejo de patógenos del
achaparramiento del maíz (Corn Stunt Spiroplasma).
Y como siempre, no se
puede fallar en cuando a las recomendaciones, sea por ambientes en cuestión,
elección del híbrido, ciclo, fecha de siembra, fertilización adecuada para
alcanzar rindes planteados, “no existen recetas”, consultando al asesor de la
empresa será la mejor manera de minimizar errores, después ya dependemos de esa
cuota de suerte que tengamos lluvias como necesitamos o no. Pero de lo que uno
depende no dejarlo de lado, y menos depender de infundadas decisiones.
Por José Hernández en el
Martín Fierro: “Que la tierra no da fruto si no la riega el sudor”.
Carlos Tejedor
Agroindustrial.
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