“Fertilizando Pasturas”

 

 “Fertilizando Pasturas”

El diagnóstico de pre-siembra con análisis de suelo son herramienta fundamental para determinar dosis y fuentes imprescindible en la planificación de pasturas de larga duración (3-5 años). En lotes con antecesor agrícola, utilizar mapas de rendimiento para complementar el análisis de suelo y validar la heterogeneidad del lote.

Estrategia nutricional visión integral, la fertilización no debe limitarse a la implantación; debe planificarse para sostener la productividad durante todo el ciclo del cultivo. Un correcto status nutricional mejora la capacidad de la pastura para soportar estrés hídrico y acelera su recuperación post sequía. imprescindible realizar balances parciales de nutrientes. Tal como se observa en los cuadros 1 y 2 del Ing. Agr. Juan Lus, y en línea con lo abordado durante la Diplomatura en Producción Ganadera y Utilización de Forrajes de la FCA – UNLZ (dictada en el Centro Universitario de Carlos Tejedor).

Cuadro Nª 1

Cuadro Nª 2

Fósforo: Alta dinámica de fijación en el complejo de intercambio. La fertilización fosforada impacta directamente en la productividad y persistencia.

PH del Suelo: Rango óptimo: 6,3 – 7,3. Por debajo de 6,5 se puede reducir hasta un 50% el potencial de producción, por bloqueo de P y restricción de la actividad rizobiana. La acidez es altamente limitante.

Boro (B): Micronutriente clave para la longevidad del alfalfar. Monitorear mediante análisis de tejido para correcciones tempranas; los síntomas visuales ya implican pérdida productiva.

En pastizales naturales, en ambientes con limitaciones (bajos, suelos thaptos), la fertilización estratégica puede incrementar la producción de forraje, mejorar la dieta y atenuar los baches forrajeros. La fertilización debe basarse en indicadores objetivos y planificación técnica.

 

Imagen 1: Campo natural (bajo en P), con mucho potencial productivo.

Imagen 2: Pastura de alta producción (lote bajo en P), con alto potencial productivo.

NOTA: Elegir el insumo adecuado (tipo y dosis de fertilizante) según el ambiente y el objetivo productivo es clave para maximizar rendimiento y rentabilidad. Un diagnóstico correcto del suelo y del cultivo, junto con la asesoría de un profesional de confianza, permite ajustar la estrategia fertilizante para obtener el mejor resultado económico y productivo; evitar sobrecostos por aplicaciones innecesarias y prevenir deficiencias que limitan la producción.

Una fertilización óptima aumenta la producción de biomasa, lo que a su vez incrementa el secuestro de carbono en el sistema y aporta a la sustentabilidad ambiental. Sin embargo, mayor fertilización debe ser gestionada responsablemente (tipo, momento, dosis y método de aplicación) para minimizar pérdidas por lixiviación, emisiones y efectos adversos sobre la calidad del agua y del suelo. Por eso, nunca deje de consultar a un asesor técnico; su orientación permite balancear productividad, economía y sostenibilidad.

Carlos Tejedor Agroindustrial.

carlostejedoragroindustrial@gmail.com

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