“UN LLAMADO A TODOS LOS SECTORES"

 “UN LLAMADO A TODOS LOS SECTORES"

Carlos Tejedor, lunes 9 de marzo de 2026

 

         Estamos a días de haber comenzado un nuevo ciclo lectivo y, como docente de la Escuela de Educación Secundaria Técnica N°1 de Carlos Tejedor, no puedo evitar detenerme a pensar en el contexto en el que nos toca arrancar. Este 2026 no será un año más; llega cargado de desafíos enormes que nos interpelan como profesionales y, sobre todo, como personas.

         Enfrentamos un escenario complejo, marcado por un presupuesto económico que se ajusta y no siempre alcanza para cubrir las necesidades básicas de infraestructura o materiales. A eso se le suma una tecnología que avanza a pasos agigantados, cambiando las reglas del juego en tiempo real y exigiéndonos una actualización constante, muchas veces autogestionada. Y, como si fuera poco, lo hacemos en el marco de una sociedad que parece haber perdido la paciencia, que demanda resultados inmediatos y soluciones rápidas.

         Sin embargo, nada de esto debe ser un impedimento. Porque al docente de hoy no solo se le pide que enseñe los contenidos curriculares. La realidad del aula nos exige mucho más; hoy se espera que seamos padres y madres en la contención, hermanos mayores en la confianza, amigos en la escucha, psicólogos en la crisis y, por sobre todas las cosas, referentes éticos.

         Es en este punto donde quiero hacer hincapié en nuestro rol. Ante la adversidad, los educadores debemos ser ese faro que guía, ese punto de apoyo estable en medio de la tormenta. Ser referente no es una opción, es una responsabilidad que asumimos al cruzar el umbral de la escuela. Por eso, en esta nueva etapa, tenemos que “arremangarnos”, como se ha hecho siempre en la escuela pública y en la Educación Técnica.

         Arremangarse significa disponerse a trabajar con plena dedicación y esmero, sí, pero también significa adaptarse, innovar y no bajar los brazos. Significa enseñar con el ejemplo, demostrando que, a pesar de las dificultades presupuestarias, se puede despertar la curiosidad; que, a pesar de la velocidad de la tecnología, podemos enseñar a usarla con criterio y humanidad; y que, a pesar de la impaciencia reinante, vale la pena detenerse a escuchar a un pibe que nos necesita.

         Sin embargo, ningún esfuerzo individual es suficiente si no está acompañado por el conjunto de la sociedad. La formación de un técnico, de un profesional y de una persona de bien no puede ni debe depender únicamente de la escuela. Es una tarea compartida que requiere del compromiso activo de todos los sectores. Necesitamos la colaboración de la comunidad en su totalidad; del sector privado y las empresas locales, que pueden aportar su conocimiento y recursos; del sector público, garantizando las condiciones y el apoyo necesario; y fundamentalmente de la familia, que es el pilar primario en la formación en valores y en el acompañamiento cotidiano.

         Hacemos un llamado abierto a todos los vecinos, a los profesionales, a los comerciantes y a los referentes de Carlos Tejedor. Acérquense a la institución, pregunten, propongan, sean parte. La innovación y el progreso también se construyen cuando la comunidad se involucra en la educación de sus jóvenes. Las puertas de la EEST N°1 están abiertas para escuchar ideas, para recibir ayuda y para articular proyectos que beneficien a nuestros estudiantes.

         Para que esto sea posible, es fundamental que dejemos de lado el fanatismo de camiseta, esas divisiones estériles que tanto daño hacen y que muchas veces nos impiden ver el objetivo común; el futuro de nuestros chicos. Empecemos a dar el ejemplo con diálogos sinceros, con respeto por la diferencia y con la convicción de que, cuando trabajamos juntos, los logros son mayores.

         No será sencillo. Lo sabemos. Pero la EEST N°1 siempre se debe caracterizar por formar no solo buenos técnicos, sino buenas personas. Este año, el desafío es redoblar la apuesta y, sobre todo, hacerlo en equipo.

         A mis colegas, les deseo un ciclo lleno de fortaleza. A los estudiantes, que sepan que estamos acá para acompañarlos. Y a la comunidad de Carlos Tejedor, que confíe en que, “arremangados” y con el trabajo colectivo, esta escuela seguirá siendo un orgullo de todos y para todos.

        Prof. Mario Julio Alvez de Mello

        Docente de la EEST N°1 de Carlos Tejedor

 

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